El Alzheimer es la causa más común de demencia, no existe evidencia que demuestre que pueda prevenirse por completo. Una alimentación rica en vegetales, fibra, grasas saludables, con poco o ningún alimento ultraprocesado no garantiza la prevención del Alzheimer, pero es una herramienta que ayuda a controlar las condiciones crónicas que están entre los factores de riesgo identificados para el desarrollo de la condición.
Trabaja para modificar tu estilo de vida:
- Reduce y elimina el uso de tabaco, busca ayuda, existen programas que funcionan.
- Si estás en estado de obesidad, consulta con tu médico para que te brinde la ayuda necesaria para bajar de peso. Puedes consultar con un profesional de la nutrición y dietética para un plan de alimentación.
- Evita la inactividad física, comienza hoy mismo una rutina de ejercicios, consulta con tu médico para conocer tu estado de salud para que puedas estar más activo.
- Evita el consumo excesivo de alcohol, busca ayuda si no logras controlar este hábito.
- Si tienes el colesterol LDL elevado, utiliza tus medicamentos, realiza actividad física y modifica tu patrón de alimentación para tratar esta situación de salud.
- Mantén control de tus niveles de azúcar en sangre, si padeces de diabetes, utiliza tus medicamentos diariamente y si aún así no logras controlar tus niveles, visita nuevamente al médico y comunica tu situación.
- Si tienes diagnóstico de hipertensión, utiliza tus medicamentos, monitorea tus niveles de presión arterial y busca ayuda si no logras controlar tu condición.
Evita los Alimentos ultraprocesados: la evidencia es cada vez más consistente:
Un mayor consumo de alimentos ultraprocesados (embutidos, bebidas azucaradas, comida rápida, snacks industrializados) se asocia con mayor riesgo de deterioro cognitivo y de desarrollo de Alzheimer.
La evidencia disponible establece que la actividad física moderada es uno de los hábitos con mayor respaldo científico para la salud cerebral a largo plazo; realízala al menos 5 días a la semana.
Si estás cuidando una persona con Alzheimer… Sigue estas prácticas recomendadas por profesionales de la salud:
- Mantén rutinas y horarios predecibles; los cambios bruscos suelen generar confusión y ansiedad.
- Usa comunicación simple y directa: frases cortas, una idea a la vez, y ofrece tiempo para responder.
- Adapta el hogar para reducir riesgos de caídas y accidentes (buena iluminación, pisos despejados, cerraduras de seguridad, entre otros).
- Fomenta la mayor independencia posible en tareas cotidianas, ajustando el nivel de ayuda según el avance de la enfermedad.
- Cuida tu salud física y emocional: el agotamiento del cuidador es común y real; busca apoyo y descansa.
- Visita a tu médico de cabecera y lleva citas regulares con especialista en salud mental. No te olvides de tus cuidados de salud. ¡Cuídate para poder cuidar!
Fuentes: Comisión Lancet sobre demencia & American Journal of Public Health (2026)


