Con la aparición de las nuevas tecnologías y su impacto en la rutina diaria, los rituales para antes de dormir se han transformado. Revisar las redes sociales o “mensajear” hasta altas horas de la noche puede influenciar en nuestro descanso diario y quebrantar la primera etapa de sueño.

De acuerdo a un estudio, las personas que utilizan una tableta para leer antes de dormir registran una actividad eléctrica distinta en el cerebro, durante el sueño, que aquellos que leen un libro impreso.

En ambos casos, el tiempo hasta conciliar el sueño y de descanso es el mismo. Situación que sorprendió a los expertos, pues, según Janne Gronli, profesora de la Universidad de Bergen, Noruega, se esperaba que la luz del aparato electrónico causara menor grado de somnolencia, como efecto de alerta.

Sin embargo, se identificó un retraso de 30 minutos en la aparición de las ondas lentas, responsables del sueño profundo, en los participantes que utilizaron la tableta.

Durante el estudio, el equipo realizó pruebas polisomnográficas durante tres noches; en la primera analizaron cómo dormían; en la segunda, cómo dormían después de leer con una tableta por 30 minutos; y en la tercera, cómo dormían después de leer un libro durante el mismo periodo.

Según explicó Gronli, el ojo absorbe la luz, de cierta forma que indica al cerebro que es de día, activando y alertando áreas específicas.

Especialistas recomiendan que, para evitar una activación exagerada del cerebro, el dormitorio se utilice solo para descansar, dejando de lado los aparatos electrónicos, a pesar de que los efectos en el cuerpo no sean tan delicados.

Recuerda que los problemas de sueño se han visto relacionados con otros problemas de salud como obesidad, diabetes y enfermedades del corazón.

 

 


Fuente: clikisalud.net