Si está intentando decidir cuándo comenzar a recibir los beneficios del Seguro Social. ¿Cuáles son sus opciones? Si continúa trabajando por algunos años más, ¿cómo afectará esto los pagos que va a recibir del Seguro Social?

Básicamente, usted cuenta con tres opciones: jubilación temprana, jubilación plena a la edad de 66 años o jubilación tardía. Si usted opta por la jubilación temprana, podrá cobrar los beneficios del Seguro Social a los 62 años. Con la jubilación plena, tendrá que esperar hasta cumplir los 66 años. La jubilación tardía quiere decir que diferirá los beneficios hasta los 70 años.

Cada una de estas opciones implica un cálculo distinto del monto que cobrará mensualmente. Usted puede jubilarse en cualquier momento entre los 62 y los 70 años, y sus beneficios serán prorrateados a fin de reflejar su edad.

Si usted elige la jubilación temprana, su beneficio mensual será reducido en forma permanente. ¿Por qué? Porque usted recibirá más cheques por un período de tiempo más largo que una persona que demora sus beneficios hasta los 66 o los 70 años.

Digamos que, por ejemplo, el pago mensual que usted espera recibir es de $1.000, a los 66 años, edad normal de jubilación. Si usted se jubila a los 62, obtendría un beneficio reducido de $750. Pero, si espera hasta los 70 años, obtendría $1.320 — lo que representa un 32% de aumento sobre el monto que recibiría a los 66 años.

El cuadro “Beneficios basados en la edad”, que presentamos aquí, ilustra cómo su pago mensual está vinculado con la edad a la que comienza a recibirlos.

Antes de tomar una decisión, hay otros dos factores monetarios que vale la pena considerar.

 

El límite de ganancias del Seguro Social

Si usted planea comenzar a cobrar sus beneficios y continuar trabajando, tenga en cuenta que, en el 2011, usted tiene permitido ganar solo hasta $14.160 antes de llegar al límite de ganancias. Por cada $2 que gane por encima de los $14.160, el Seguro Social le retendrá $1 en beneficios

Los límites de ganancias desaparecen el mes en que usted cumpla los 66 años y, en realidad, el dinero retenido volverá, finalmente, a usted. Cuando alcance la edad plena de jubilación, el Seguro Social revisará su registro de ganancias y aumentará su beneficio, a fin de compensar todos los meses en los cuales no se le pagó su beneficio completo debido a que estaba trabajando.

Pero, en el corto plazo, si usted gana mucho más que $14.160 por año, no verá mucho de los beneficios del Seguro Social hasta que tenga 66 años. En ese caso, sería prudente esperar hasta los 66 para comenzar a recibir los beneficios.

 

Impuestos sobre los beneficios del Seguro Social

Los beneficios del Seguro Social están sujetos a los impuestos federales sobre los ingresos y, por lo tanto, cuanto más temprano comience a retirarlos, más pronto comenzará a pagar impuestos sobre los ingresos más altos.

Las cargas fiscales de los beneficios están vinculadas al “ingreso combinado”, que el Servicio de Impuestos Internos (IRS) define como el monto de su ingreso bruto ajustado, más los intereses no imponibles, más la mitad de los beneficios del Seguro Social.

Las personas solas con ingresos combinados de entre $25.000 a $34.000, y las parejas con ingresos combinados de entre $32.000 a $44.000, tal vez tengan que pagar impuestos sobre el 50% de los beneficios del Seguro Social.

Si los ingresos combinados de una persona sola aumentan por encima de los $34.000, o los de una pareja están por encima de los $44.000, hasta el 85% de los beneficios del Seguro Social podrían estar sujetos al impuesto sobre el ingreso.

Fuente: aarp.org