Aunque a nadie con dos dedos de frente se le ocurriría coger una cuchara y empezar a comérselo como si fuese sopa, el petróleo está presente en muchos más alimentos de los que creemos. En YouTube circula un vídeo donde el protagonista prende fuego a sus Doritos, que arden como si fuesen petróleo. Esto se debe a que los Doritos, al igual que muchos snacks similares, son alimentos que derivan del petróleo, pero hay muchos más. Seguro que no te crees que alguno de ellos proceda del petróleo.

Pero antes de dar nombres hay que hacer un matiz: no se trata de alimentos en sí, sino de los colorantes, antioxidantes y conservantes que se utilizan para producirlos. Algunos, como es el caso de los aperitivos, tienen una gran presencia de estos derivados del petróleo. Si nos ponemos muy exigentes hay que añadir que la mayoría de alimentos envasados en latas, en botellas o en bandejas de plástico que encontramos en el supermercado también son derivados, ya que el petróleo es imprescindible para estas latas o botellas, pero vamos a hablar directamente de lo que comemos.

La lista de alimentos derivados del petróleo

Empezamos por los alimentos procesados con colorantes, una lista en la que se incluyen la mayoría de bebidas, snacks y chucherías de colores naranjas o amarillos (recuerda que la mayoría no incluye todos estos productos). Precisamente ese color tan característico de alimentos como los Doritos de los que hablábamos antes o los Cheetos, es culpa de la tartracina, un colorante artificial que viene del alquitrán y que también se conoce como E102 o Yellow 5. Relacionado con la hiperactividad infantil, los alimentos que lo contengan deben informar de ello en la etiqueta.

Pero el Yellow 5 no es el único colorante derivado del petróleo que consumimos en nuestro día a día. El Red 3 o erythrosina, prohibido en cosméticos por su relación con el cáncer de tiroides se utiliza en las gominolas de color rojo; y el Red 40, que provoca hipersensibilidad en los niños o reacciones alérgicas lo encontramos en algunos tipos de Pringles, algunas tartas precocinadas de Kellog’s o en los M&M’s donde también aparecen el Yellow 5 y el Yellow 6, otro derivado del petróleo.

Otro clásico cuando hablamos de alimentos derivados del petróleo son los nuggets de pollo, que pueden resultar muy deliciosos hasta que miramos su contenido. El más destacado es el aceite de soja hidrogenado con TBHQ, una derivado del petróleo que se sintetiza industrialmente para utilizarlo como estabilizador en perfumes, resinas o barnices. Pero los nuggets no son el único alimento con TBHQ: los cereales Teddy Grahams, muy populares en EEUU, galletas estilo cracker o algunas pizzas también lo incluyen.

Cómo evitar los derivados del petróleo

Además de los M&M’s algunos chocolates también están hechos a partir de derivados del petróleo, que suelen estar etiquetados como cera de parafina. Los muffins de colores o cualquier producto con un color no natural, la comida precocinada, todos estos alimentos contienen derivados del petróleo así que si quieres eliminarlos de tu dieta puedes optar por no comprarlos y sustituirlos por otros productos más frescos ó de kilómetro 0, que no necesiten prolongar su vida útil o acentuar su color y sabor de forma artificial.

Identificar estos alimentos derivados del petróleo es tan fácil como fijarse en la etiqueta y comprobar si tienen o no esos productos derivados del petróleo. También es cierto que la mayoría de estos alimentos no se corresponden con los que deberían estar presentes en una dieta sana así que si vas a suprimirlos de tu día a día este puede ser el primer sano hacia unos hábitos alimentarios más saludables.

 

 

 

Fuente: biotrendies.com