Es el cordón que une al feto a la placenta y a través de él intercambia sustancias nutritivas así como sangre rica en oxígeno. El cordón umbilical se mantiene durante toda la gestación hasta el momento del nacimiento, en el que se corta y deja una cicatriz permanente, el ombligo.

El cordón umbilical es el encargado de la respiración y alimentación del feto hasta el momento en que nace, por lo que cualquier fallo o bloqueo en la circulación del oxígeno y los nutrientes por el cordón puede suponer lesiones o incluso la muerte del embrión.

El cordón umbilical también sirve para eliminar los residuos y el gas carbónico (CO2).

Problemas durante el parto

Se pueden dar complicaciones en el parto relacionadas con el cordón umbilical que requieren la intervención para evitar daños en el bebé:

  • Prolapso del cordón: en ocasiones el cordón umbilical sale del útero antes que el bebé, limitando el oxígeno y nutrientes que está suministrando hasta el momento del nacimiento y el corte. En estos casos, se recomienda llevar a cabo una cesárea.
     
  • Enroscamiento del cordón: el cordón puede quedarse enrollando en alguna parte del cuerpo del feto mientras este se gesta en el útero. El método para solucionarlo suele ser la propia intervención manual del médico. Si el enroscamiento se da en el cuello se denomina cordón nucal y precisa de cesárea.

La obstrucción en el cordón umbilical provoca lo que se conoce como sufrimiento fetal agudo o diestrés fetal. Los síntomas de este problema son una disminución en el movimiento del feto o las variaciones en su frecuencia cardiaca. Si no se trata a tiempo, puede causar la aparición de lesiones permanentes o la muerte del bebé.

Corte del cordón

Lo recomendado por los expertos es que el cordón se separe del bebé en un plazo de uno a tres minutos tras el parto. Este proceso se llama pinzamiento y corte tardío. Dentro de este plazo se intenta siempre retrasar el corte lo máximo posible, pues de esta forma se consigue mejorar la dotación de hierro en el bebé hasta los seis meses de vida.

Una vez que ha sido cortado, quedará un pequeño bulto gris en el lugar del corte, que al cabo de dos semanas caerá de forma natural, dejando como única marca el ombligo. Los cuidados de esta zona hasta que se caiga son muy importantes, pues de llevarse a cabo de forma incorrecta puede causar infecciones. Por ejemplo, debe evitarse sumergir la tripa del bebé en agua.

 

Usos del cordón después del parto

Recientemente se ha descubierto que la sangre del cordón umbilical contiene células madre, las cuales se pueden conservar congeladas durante mucho tiempo (unos 15 años) y usar en el futuro para recomponer cualquier tipo de tejido celular, al encontrarse en un alto grado de inmadurez. La extracción de la sangre del cordón se realiza una vez que este ha sido cortado, por lo que no existe ningún riesgo para la madre ni para el hijo.

Si se conserva el cordón puede usarse, por lo tanto, en la cura de enfermedades hematológicas u otro tipo de enfermedades, para el propio paciente del que se extrajeron o sus familiares. También se pueden donar las células madre del cordón para su uso público, siempre y cuando donante y beneficiario sean compatibles genéticamente. Así, enfermedades graves como el cáncer, la leucemia, la mayoría de las anemias graves o los linfomas pueden valerse de estas células para su tratamiento.

Para poder ser donante de sangre de cordón umbilical la madre tiene que encontrarse en condiciones saludables y no tener antecedentes de enfermedades transmisibles a través de la sangre. No pueden donar aquellas madres con enfermedades como el sida, hepatitis B, hepatitis C, que hayan consumido drogas, que hayan recibido una transfusión en los últimos 12 meses o haya mantenido relaciones sexuales con alguien que no cumpla los anteriores requisitos.

 

Fuente: cuidateplus.marca.com