El seguro del propietario paga por pérdidas y daños a la propiedad si ocurre algo inesperado, como un incendio o un robo. Cuando usted tiene una hipoteca, el prestamista quiere asegurarse de que su propiedad esté protegida por un seguro. Es por esto que los prestamistas normalmente exigen que usted presente prueba de que tiene seguro de propietario de vivienda. 

La póliza de seguro estándar para propietarios de vivienda no cubre daños por terremotos o inundaciones, pero es posible agregar dicha cobertura. El seguro para propietarios de vivienda también se conoce como «hazard insurance» (Seguro de riesgo).

Muchos propietarios de vivienda pagan por su seguro a través de una cuenta “escrow” donde se depositan las cantidades para impuestos y seguros de la vivienda, como parte de su pago mensual de la hipoteca. Usted hace los pagos al prestamista y dicho prestamista retiene la parte del pago del seguro en una cuenta “escrow”. Luego, cuando se vence la factura del seguro, el prestamista la paga desde dicha cuenta “escrow”. 

El costo de su seguro de vivienda, así como de cualquier otro seguro similar para proteger la propiedad, consta en la primera página de la herramienta para entender una estimación de préstamo (En inglés), en la sección “Projected Payments” (Pagos proyectados).  Sin embargo, siempre es una buena idea hacer su propia investigación sobre los costos de los seguros para propietarios de vivienda. Usted puede buscar por su cuenta el seguro y elegir el proveedor y el plan que sean más adecuados para usted.

Si usted no tiene seguro, su prestamista está autorizado a comprarle uno y cobrarle por el mismo, pero el prestamista debe darle un aviso anticipado. Si el prestamista compra un seguro para su vivienda porque usted no mantuvo su seguro de propietario, puede que dicho seguro sólo cubra al prestamista, y no a usted. También puede que sea mucho más caro de lo que usted podría comprar por su cuenta.  

El seguro para propietarios de vivienda protege su propiedad. Un seguro para propietarios de vivienda no es lo mismo que un seguro hipotecario.  

Fuente: consumerfinance.gov