El síndrome de Cornelia de Lange es una enfermedad genética en que hay un trastorno del desarrollo que afecta muchas partes del cuerpo. La gravedad y las señales y los síntomas del síndrome pueden variar mucho, pero por lo general, incluyen características faciales distintivas, retraso en el crecimiento, discapacidad intelectual, y defectos en las extremidades. Aproximadamente el 60% de las personas afectadas tienen una variante (mutación) en el gen NIPBL, y aproximadamente el 10% de los casos son causados por mutaciones en uno de cuatro genes siguientes: SMC1A, SMC3, HDAC8 o RAD21. En el 30% restante de los casos, se desconoce la causa de la enfermedad. La herencia puede ser autosómica dominante (cuando causada por variantes en los genes NIPBL, SMC2 o RAD21) o ligada a X (cuando causada por variantes en los genes SMC1A o HDAC8). Sin embargo, la mayoría de los casos son el resultado de mutaciones nuevas (de novo) y ocurren en personas sin antecedentes familiares de la enfermedad.

Síntomas

Las señales y los síntomas varían mucho entre las personas afectadas con el síndrome de Cornelia de Lange y pueden ser desde leves a graves. Las señales y los síntomas pueden incluir:

  • Rostro y cráneo con apariencia característica: cabeza muy pequeña (microcefalia), cejas arqueadas que a menudo se juntan en el medio (sinofre), pestañas largas, orejas que están localizadas en posición más baja que lo normal, dientes pequeños y muy espaciados y una nariz pequeña y vuelta hacia arriba
  • Crecimiento lento antes y después del nacimiento
  • Discapacidad intelectual
  • Retraso en el desarrollo
  • Comportamientos autistas y / o autodestructivos
  • Anormalidades esqueléticas de los brazos y las manos
  • Problemas gastrointestinales
  • Hirsutismo (crecimiento excesivo de vello)
  • Pérdida de la audición
  • Dificultad para ver de largo (miopía)
  • Defectos en el corazón que están presentes al nacimiento (son congénitos)
  • Testículos que no están localizados en el saco escrotal (criptorquidia)
  • Convulsiones

 

Diagnóstico

El diagnóstico se sospecha cuando están presentes los siguientes señales y síntomas:[4][5]

  • Aspecto distintivo de la cabeza y de la cara (> 95%): 
    • microbraquicefalia (cabeza muy pequeña y plana), 
    • cejas juntas en la frente (sinofre) y muy arqueadas (en 98% de los casos),
    • pestañas largas y gruesas, 
    • orejas en posición baja con el borde (hélice) grueso, 
    • nariz pequeña con la punta hacia arriba y agujeros de la nariz (narinas) que se pueden ver fácilmente (narinas antevertidas), 
    • espacio largo entre la nariz y los labios superiores, 
    • labios delgados y vueltos hacia abajo, 
    • paladar alto y arqueado con hendiduras (30% de los casos), 
    • mandíbula muy pequeña (micrognatia) en el 80% de los casos y con espuelas (42% de los casos) y 
    • cuello corto
  • Poco crecimiento (> 95%): Dificultad de crecimiento que comienza cuando el bebé crece dentro del útero, lo que resulta en una altura y peso muy bajos durante toda la vida además de dificultad para ganar peso debido al reflujo gastroesofágico y otros problemas con la alimentación.
  • Discapacidad intelectual (> 95%) que usualmente es severa
  • Anormalidades de extremidades (> 95%). Antebrazos pequeños o ausentes y falta de algunos dedos en aproximadamente el 30% de los casos. Algunas personas sin anormalidades en las extremidades, tienen micromelia (brazos y manos pequeñas), pulgares en posición anormal, y  clinodactilia. La fusión de los huesos del antebrazo (sinostosis radiocubital) es común y puede resultar en defectos en los codos. Pies pequeños y con algunos de los dedos unidos (sindactilia) en más del 80% de los casos.
  • Hirsutismo en la cara, espalda y brazos en más del 80% de los casos.

Las personas con el síndrome más leve generalmente tienen muchas de las características faciales, pero los defectos cognitivos y de extremidades inferiores son menos graves, y la discapacidad intelectual es leve (la inteligencia es normal en algunos casos). Un síndrome más leve es más común en personas con variantes en los genes SMC3, RAD21, HDAC8 o SMC1A.

El diagnóstico del síndrome de Cornelia de Lange se establece con la presencia de las características clínicas y / o mediante la prueba genética que muestra una variante en cualquiera de los genes asociados con el síndrome. Sin embargo, aproximadamente el 30% de las personas afectadas por el síndrome no tienen ninguna de las variantes conocidas.

Fuente: rarediseases.info